Búsquedas de trabajo
.Por Alejandra Zúñiga Eran finales de año, me habían encargado otro libro, pero escribirlo me tomaría un par de meses, y mientras había que pagar renta y cubrir gastos, incluyendo, los de mis hormonales. Conseguí un trabajo nocturno como capturista. Fue interesante, estar capturando podía inducir estados de trance. Y nunca había sentido tanto frio. El área de captura estaba en una enorme bodega y a pesar de las máquinas y las dos o tres docenas de personas que laborábamos ahí, en la madrugada el frio se sentía intenso. El trabajo de captura se terminó como por febrero. Yo estaba en trámites, para solicitar el ingreso a un doctorado en la UNAM. Seguía con la búsqueda de trabajo. Fui a ofrecer mis servicios a la Comisión de Derechos Humanos y a la Procuraduría General de Justicia, pero no salió nada de ahí. Fui a ofrecer mis servicios a un par de casas de transformación para travestis, Versus y La casita de muñecas, tuve un par de consultas esporádicas, pero no salió más de ahí...