Del segundo año, de mi vida socialmente como mujer.
Por Alejandra Zúñiga Reyes. La facilidad y la rapidez con la que se dieron las cosas en aquel un momento, me hacía pensar en la intervención divina. Era como si el dedo de dios nos estuviera empujando, era algo como magia. Mi vida era maravillosa, era como si de repente hubiera surgido un botoncito, que al activarse hacía que mi vida antes gris, pudiera verse a colores. Mi mejor amiga Maná, se convirtió en pareja de Anxélica, quien fue una de las participantes más influyentes en la trayectoria de EON, pues a ella le debemos que fuera un grupo en favor de los derechos humanos de las personas trans. En ese tiempo, también experimenté de forma imprevista, por primera vez una disociación, que me permitió mantener una conversación entre mis alter egos masculinos con mi recién surgido alter ego femenino. Me hacían un reclamo, por no estar manejando las cosas adecuadamente. Les calmé y les di la mejor explicación que pude. Como mujer yo acaba de nacer, y aunque me consideraba mejor prep...