Hipótesis sobre por qué he vivido en carencia. (I-B) Sobre mi madre y mi nacimiento
Por Alejandra Zúñiga Cuando hice mi formación como sexóloga y sensibilizadora de grupos. Me tocó realizar algunos ejercicios de renacimiento. Mi madre me había contado como había sido mi nacimiento, pero para mí, hasta entonces eso era solo una anécdota curiosa sin mayor relevancia. Cuando nos hablaron de la biomnémica, nos explicaron cómo es que el cuerpo podía guardar memorias de eventos, emociones y traumas, ¡incluso durante la gestación y el parto! Yo escuchaba con interés aunque supongo que con un poco de escepticismo. Ya estando en el primer ejercicio la historia de mi nacimiento cobró una vivacidad aterradora. Recuerdo lo pasmoso que me resultó ¡que mi cuerpo se moviera por sí solo!, imitando o recordando su estadía en el vientre de mi madre. Recuerdo, la opresión constante y la terrible sensación de asfixia. No podía respirar, sentía como me iba apagando y me sentía cada más débil, entonces, venía una enorme desesperación y la sensación de expandirme, moverme, sacudir...