Las divagaciones de Evaith. De víctimas y divas
Por Evaith Horizont Me parece que a veces, la vida puede tomar la apariencia de un monstruo una especie de enorme perro infernal, que corre tras de ti. Y si te alcanza, te va a morder, y no dejará de hacerlo aún que estés postrada en el piso… Si sobrevives después de una zarandeada de esas, y una vez que el monstruo se ha apaciguado. Me parece que las respuestas humanas básicas son: Quedarte tirada, o moverte a gatas, apagarte, bajar el ritmo y autocompadecerte, es decir, te vuelves una víctima. O te levantas, te sacudes el polvo, sacas la casta y con orgullo te vuelves una luchadora, alguien ¡extraordinaria! Si te vuelves víctima, culpas de tu triste suerte a alguien más, sea Dios, la vida, el universo, el destino, la sociedad, tu madre, tu padre o la figura familiar en turno más significativa. Es decir, siempre es alguien más el que te hizo, te lastimó y tú no pudiste hacer nada, ni impedirlo… Maldices y aceptas tu impotencia, mientras te autocompadeces y buscas la ayuda y co...