Puentes o muros
Por Evaith Horizont Como persona transgénero, me parece, somos una población difícil de tratar. Dice, un refrán popular, “la mula no era arisca, los palos la hicieron”. Al ser una población que ha sido violentada, o nos defendemos, o nos tratan muy mal. Eso hace que a semejanza de un perrito que ha sido maltratado, podamos tener una actitud agresiva y ladrarle y gruñirle a medio mundo dispuestas a soltar la mordida. Algunas de las transgénero, más grandes de edad, que llegué a conocer tenían esa actitud, “orgullosa y a la defensiva” que podría resultar demasiado hostil para muchas personas. Si lo pensamos un poco, por un lado somos como adolescentes en pubertad, estamos cambiando hormonalmente, aún no sabemos quiénes somos del todo, pero sabemos que no somos quienes hemos sido… Nos sentimos un poco en conflicto con el mundo de los adultos y soñamos con hacer grandes cosas, una vez que podamos ser quienes realmente creemos que somos. Por otro lado… somos como mujeres menopaúsi...